Abu Gharib nunca existió

Written on 19:32 by Eugenio Sendarrubias

Dijo Salomón: “No hay ninguna licencia en la guerra”, frase que algún jerifalte innombrable adaptó a “en la guerra todo vale”. Nosotros fuimos entendiéndolo con los maquilladísimos libros de historia, aunque mucho más claro nos quedaba todo cuando Gila aparecía en TVE y le daba un repaso satírico al tema. Arribado el siglo XXI, ¿qué sabemos acerca de las guerras?, ¿nos afectan?, y… ¿nos importan?

Prácticamente nada; no; en absoluto.

Espántense que les presento. Steven Jordan era el jefe de la unidad de interrogatorios en la prisión iraquí de Abu Ghraib. Ayer a las nueve de la noche, mientras empezaban los telediarios en España convertidos en obituarios, a este buen americano le absolvían de los siguientes tres cargos (me van a permitir que tras cada uno de ellos escriba en mayúsculas su absolución de los mismos): crueldad y maltrato al forzar a los reos a desnudarse e intimidarlos con perros (ABSUELTO); abandonar el deber de entrenar y supervisar adecuadamente a los soldados respecto a las reglas de interrogatorio (ABSUELTO), y desobedecer a un general al ordenar el uso de dichos animales sin aprobación de un superior (ABSUELTO). Y para casa.

El esperpento, la infamia y la mofa. La santísima Carta Internacional de los Derechos Humanos firmada por Estados Unidos, germinada en la sede de la ONU en San Francisco, se la acaba de pasar la justicia militar americana por el Pentágono. No por nada, sino porque este hombrecillo de 51 años cuya hija nunca viajará fuera de las fronteras estadounidenses (por mujer y por peligro de intoxicación intelectual) ha sido declarado en el mismo juicio como responsable de los actos-como alto mando- de lo que en aquella perrera se cocía. Pero claro, no aparece en las fotos, fotos que salieron con cierto consentimiento de su parte, y sin pensarlo mucho, yo si fuera él hubiera destruido aquellas en las que salía haciendo el ‘fuck you’ junto a un cuerpo iraquí magullado, deshidratado y mordido por los perros. Aún así, los 11 inculpados de inferior rango militar y que siguen implicados en los juicios por los desacatos morales y físicos cometidos sobre seres humanos sin derecho a defensa, juicio o voz, tampoco pasarán más de 3 años a la sombra, ya que sus actos dependían de las directrices de un superior. Pero, rebobinemos… si acaban de exculpar al supuesto superior. ¡Toma ya!..., ¡venga ya!

Hasta este punto es como para vomitar durante horas de la impresión. Sin embargo, la realidad supera la ficción y Steven Jordan (recuérdenle, que pronto tendrá su gran momento televisivo en algún late-night-show) fue declarado CULPABLE de hacer caso omiso a un general que le instó a no hablar con otras personas acerca de la investigación sobre los abusos en Abu Ghraib. En 2004 envió dos mensajes electrónicos a un colega refiriéndose a la situación el centro penitenciario. O lo que es lo mismo, que al bueno de Steve se le ocurrió enviar un par de mails con aquellas tristes fotos y con algún comentario cargante a algún colega en plan: “No sé donde coño vamos a meter a todos esos perros muertos”. Y claro, la justicia militar americana no puede consentir que casos como el de Abu Ghraib se aireen así como así, que dan mala fama al Pentágono que tiene que negociar escudos nucleares en Polonia. Así que, para que otros tenientes coroneles aprendan a no fardar de violaciones a los derechos más básicos del ser humano, Steven Jordan se enfrenta ahora a un nuevo juicio que le podría costar hasta cinco años de cárcel. Habrán más Abu Ghraib, pero no nos enteraremos. Vaya usted a saber, esto es Hollywood.

Sólo me queda recordarles que Jordan era el único oficial acusado por la macabra existencia del “centro penitenciario”. Para mi que esto ya está más que finiquitado.

Después de todo, esto es la guerra. Consulten a su medio de comunicación habitual si desean permanecer indolentes. Para todo lo demás remítanse a la famosa correspondencia entre Freud y Einstein “¿Por qué la guerra?”, editada por Minúscula.

Si son de esos frikis que maltratan su tiempo colgando vídeos de dudosa estética en Youtube, están en paro, no tienen exámenes de septiembre, son encargados del hogar o simplemente les apetece acercarse a la tragedia que tuvo lugar en la prisión de Abu Ghraib les emplazo a ver (como sea) la película “Iraq. El valle de los lobos”, de Sedar Akar, cuyo éxito de taquilla en Alemania y Turquía jamás será capaz de inquietar al Pentágono.

http://www.elmundo.es/fotografia/2004/05/fotosirak/

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